Crónica Expeditión África 2016 Equipo Raid Gallaecia Fridama

Por motivos familiares no conseguimos cerrar el equipo hasta última hora, pero al final pudimos hacerlo, casi con el mismo planteamiento que teníamos antes de inscribirnos y con la “gente” de la casa.

El único componente nuevo iba a ser Sabrina, a la que conseguimos unir al equipo y que desde que se lo propusimos no lo se lo pensó. Las vibraciones eran buenas, pues teníamos referencias muy buenas de Sabs, además de saber que tenía lo más importante en estas carreras, experiencia. Antes de la carrera preparando todo, como siempre los momentos más estresantes, la carrera era muy compleja en lo que se refiere a logística de cajas, material, comida. Yo creo que todos estábamos deseando empezar, pero lo bueno que tuvo esta carrera es que tuvimos casi dos días para empacar todo y descansar, pues los mapas los irían dando a medida que transcurría la carrera.

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Lo que te libra de tener que marcar, forrar y preparar toda la cartografía.
Antes de la salida, un montón de actividades, el community project, que nos sirvió para relajarnos, convivencia con otros equipos y ayudar a mejorar las condiciones de vida de un colectivo desfavorecido sudafricano, además de dejar nuestra impronta para siempre en forma de mosaico multicolor en suelo africano.
El día de la carrera ya está ahí, y nos llevan a la salida en Knysna, lugar muy bonito y turísitico. Es como una pequeña Venecia, un islote lleno de canales por donde tendremos que adentrarnos en Kayak para ir picando balizas, en este caso 5. En lugar de picar te daban una pulsera que al final del bucle tenías que entregar para dar por buena la sección. Dan la salida, impresionante ver a más de 100 kayaks salir a la vez. Al kilómetro de salir, tengo que dejar a Felipe en un dique recoger un mapa y recogerlo 100 metros más adelante. Pensábamos que iba a ser un caos con tanto kayak, pero conseguimos colarnos bien y salir airosos entre los 10 primeros equipos e ir cogiendo después las balizas con tranquilidad. Continuamos en esa sección hasta llegar a la transición para salir después a un bonito y corto trekking costero.

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Se va a toda pastilla, como siempre cuando se sale. Nuestra mentalidad era ir en la pomada pero sin dejarse la vida. Es importante salir con los de delante, pero no volverse loco y dejarse todo, pues más adelante lo puedes pagar. Hacía bastante calor y humedad y esto ayuda a que sin darte cuenta te vayas consumiendo, así que fuimos siempre controlando. Al llegar a la siguiente transición teníamos que salir en kayak, la rompiente era bastante fuerte, y nos avisan que la entrada en la siguiente playa va a ser con fuerte oleaje y que debemos surfear las olas. Nos obligan a dejar las mochilas, que nos van a entregar allí, por lo que ya nos imaginamos que nos espera una buena, jejeje. Y efectivamente, tuvimos que abrirnos bastante en el mar para evitar la rompiente en las rocas y al llegar a la playa Felipe y yo fuimos incapaces de surfear la primera ola, porque venía ya tan fuerte y vertical que no nos dio tiempo ni a verla, levantó el kayak de atrás como si fuera de papel y salí volando por encima de Felipe. A partir de ahí recuperar la pala e ir nadando hasta la orilla como pudimos (unos 400 metros) mientras que venían las olas y nos embolvían, cosa que también aprovechamos para impulsarnos de nuevo. En esa nos pasaron un par de equipos, pero pudimos seguir rio arriba y alcanzar a alguno, seguíamos en el top10 y esto no había hecho más que empezar.

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Al finalizar esta sección nos encontramos la primera sección de BTT, previa al trekking más largo de la carrera. Apretaba el calor y apretamos nosotros, quizás un poco de más y ayudándonos de la goma. Llegamos a la transición que la hacemos rápido y aprovechamos ya para comer algo de comida (sobres de comida deshidratada) pues nos espera la noche y un largo trekking de 58 kms por una sierra con un single track que debíamos seguir en una zona que parecía una mezcla entre bosque y selva. Pensamos que se tornaría fría la noche, por las temperaturas que había previo a la carrera pero fue una noche de temperatura bastante alta y muchísima humedad. La última parte del trekking se me hizo bastante larga y llegué algo deshidratado a la transición. Este trekking duró unas 12 horas, por lo que decidimos descansar un poco al llegar. Nos dicen que vamos quintos, y nos da el subidón. Salimos a la primera bici larga 84 kms. y las fuerzas no acompañan, el trekking fue largo y pasa factura, la alimentación no la hemos llevado bien y no hemos comido nada salado en la transición, así que paramos en un lugar a avituallar. Pedimos unas hamburguesas y unos zumos. Nos los papamos y arrancamos y la verdad es que nos sentó de maravilla. Arrancamos e hicimos la bici muy bien, metidos en la parte delantera de la carrera. En esta bici, teníamos un tramo largo de single track muy chulo, donde nos encontramos con monos Babuinos que se subieron a los árboles cuando pasamos. Yo miraba hacia arriba, porque tengo visto en algún documental que a veces se les da por tirar cosas y la verdad es que son unos bichos grandes de carallo. No quiero ver a un animal de esos mosqueado, así que pasamos con tranquilidad. Llegamos a la transición y salimos en pateo de 35 kms. Parecía un pateo fácil y corto pero se hizo largo. La primera parte fue un sube y baja continuo por terreno pestoso, mucha roca y sin una tregua. Luego pasamos por una población humilde, donde los habitantes locales, nos miraban con extrañeza (4 tíos con focos en las cabezas, a donde irán). Teníamos que picar en esa población varias balizas y luego buscar un sendero que nos costó encontrar (después de pasar una valla al estilo topo (si pasa la cabeza pasamos). Hicimos una baliza en una cueva y después ya de noche había que ver por donde pasábamos. Después de un rato de intentar encontrar alguna senda que nos llevara pegados al acantilado y de coger algún camino que parecía que nos llevaba en el rumbo, este último camino nos hizo retroceder y tuvimos que ir un rato por carretera, hasta un cabo donde nos esperaba un bucle de 3 horas por arena y duros senderos de sube y baja que nos hacían acumular desnivel. En este bucle vimos a algún equipo progresando una persona sola. Al ser un bucle, nos pone de mala leche, pues nosotros no íbamos para tirar cohetes y te tienes que papar todo ese trekking los 4, ya metidos en la noche con sueño, cansado, mientras ves que hay gente que decide hacer trampa. Decidimos pasar de todo y seguir a lo nuestro. De ahí a la transición todo carretera que se hizo eterna, pues estábamos deseando llegar, y el cansancio y el sueño nos iban haciendo mella. Al llegar a la transición nos dicen que hay que hacer una baliza en una ensenada en kayak. Llegamos ahí cuartos, la baliza no estaba en ningún sitio específico, estaba en el mapa señalada pero ya avisaban que podía estar movida, así que toca rastrear. Nos costó casi una hora encontrarla mientras algunos equipos iban llegando y se nos adelantaban. La verdad fue un poco desesperante, porque no sabíamos lo que buscábamos, ni si estaba sumergida o estaba en tierra (había una línea de arena enfrente nuestra), algunos equipos creo que se ayudaron unos a otros, pues las balizas había que ver el código que tenía inscrito y apuntarlo en un papel y nos pareció algo extraño que equipos que estaban buscando en el otro lado de la ensenada se fueran a la transición antes que nosotros. Al final la encontramos y no estaba donde señalaba el mapa. Después de eso fuimos a la transición y decidimos hacer la parada más larga de la carrera que fueron sobre hora y media de sueño, que no fue muy reconfortante, pues había algo de ruido de gente entrando y saliendo, pero había que parar, porque llevábamos muchas horas bregando y las secciones habían sido duras.

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Quedaba la mitad!! A partir de ahí empieza una carrera nueva, parece que las sensaciones van cada vez mejorando y salimos con mucho ánimo al kayak, pensando en intentar mejorar. Creo que salimos 6 o 7 de ahí, así que nuestra estrategia es ir para delante e intentar parar lo menos posible. Arrrancamos en los kayaks y nos esperan 16 kms. río arriba. No parece muy complicado, pero me cago en la leche, que sección más dura. Tuvimos que meter en la mochila comida para todo el día, además de los neoprenos y arneses. Llevábamos fácil 10 kilos de mohcila cada uno más los kayaks que pesarían otros 27 o 28 kilos. Al llegar a un punto del río hay que portear el kayak, tenemos que sortear todos los caneiros porteando con el kayak y las mochilas dentro. Porteos que cada vez eran más largos por rocas resbaladizas. Se convirtió en un puteo criminal, mientras los babuinos nos miraban en la orilla del río. Llegamos incluso a un porteo de unos 100 metros donde tuvimos que quitar las mochilas y portear por fases. Llegamos a la transición con las espaldas calentitas de portear, pero ya había sido todo tan duro hasta ahí que ya te acostumbras y vas haciendo poco a poco, pensando que será igual para todos. La mente ahí tiene que templarse e intentar disfrutar de la carrera, de los paisajes, que aquí han sido impresionantes y de la compañía, que era inmejorble. A partir de esta transición salimos a un trekking. La primera baliza está en lo alto de una montaña y no se observa camino alguno para llegar arriba. Así que hay que trochar… La vegetacion superdensa y la subida unos 500 metros de desnivel. Pensamos… Madre mía, lo que vamos a sufrir aquí y lo que nos va a llevar llegar. Seguimos progresando apartando ramas y furando por el monte, hasta que encontramos una pequeña senda minúscula, quizás de algún animal que nos va subiendo. Y poco a poco vemos que continúa y que nos va llevando hasta llegar a la baliza. Perfecto, seguimos el trekking en un momento donde apreta el sol y la temperatura supera los 30 grados. Decidimos caminar en las subidas y trotar en las bajadas y caminar correr en los llanos. Sabemos que todo el mundo va tocado y que si somos capaces de llevar un ritmo continuo y no parar, será bueno para nosotros, pues en los pateos avanzamos posiciones. Llegamos al barranco una hora antes de hacerse de noche y ya nos dicen que vamos de quintos. Subidón de nuevo. Nos echamos al barranco donde el agua estaba más fría imposible. No puedo decir temperatura porque no llevaba termómetro pero al meterme con mi neopreno sin mangas casi me cago por la patilla. Fuimos avanzando todo lo rápido que podíamos, una para evitar el frío y otra para aprovechar la hora de luz que teníamos. Hasta que nos cae la noche en el penúltimo rapel. Después de varios saltos, rápeles y nadadas y ya de noche cerrada, conseguimos concluir ese tramo de barranco. Subimos a hacer las cuerdas (ferrata y tirolina). Donde nos explican lo que tenemos que hacer había una hoguera y aprovechamos para calentarnos un poco. Nos informan que el barranco no ha terminado y que tendremos que continuar río abajo una vez hecho el rappel y que nos va a llevar unas 6 horas. Pa cagarse, toda la noche metidos en el barranco con sus gélidas aguas. Así que vamos para allá. Al finalizar las cuerdas vemos un equipo que pasa sin hacer las cuerdas, nos dicen que tienen autorización cosa que nos extraña, pues no lo vemos justo que unos hagan cuerdas y otros no, dicen que es una decisión de seguridad que no entendemos, pues nosotros hicimos todo ya de noche. Al final parece ser que las penalizaciones que recibieron algunos equipos fueron por saltarse partes del cañón y las cuerdas. En ese momento nos extrañamos, pero decidimos seguir concentrados a lo nuestro y que luego pase lo que tenga que pasar. En el barranco río abajo pasamos a dos equipos, los que nos habían pasado en las cuerdas y otro más, así que en teoría debemos ir cuartos. Bajamos el barranco como pudimos, con bastante frío, intentando evitar las nadadas y después de varios choques con las rocas que estaban resbaladizas y llenas de verdín, entre eso, la noche, la escasa luz que teníamos (frontales waterproof) fuimos avanzando y pudimos liquidarlo en unas 5 horas, eso no evitó tirarnos toda la noche allí metidos. Las noche sudafricanas fueron largas pues eran 13 horas sin luz, fue una carrera muy nocturna. Continuamos ese trekking, animados, dándole caña y dejando atrás a los equipos que traíamos pegados. Siguiendo con este largo trekking nos adentramos en una zona de costa. Era curioso ver a la población local sobando en las playas de noche debajo de una hoguera. A golpe de martes, nos extrañaba, pero allí estaban deitadiños en las playas y se reían al vernos pasar. De repente al pasar por una desembocadura de un río encontramos a alguien durmiendo en unas cuevas. Nos fijamos y son el Sweco. Al pasar los despertamos y alucinamos, estamos en el puesto tercero… Se levantan y arrancan con nosotros. Para pasar por esa línea de costa tuvimos dificultades, las olas rompían y había que ir pegados a la línea de costa, en algún sitio tuvimos que trepar por las rocas pero seguimos avanzando hasta que encontramos una larga playa que nos llevaba hasta la transición. El equipo iba bien, a veces el sueño hacía aparición pero no nos retrasaba, fuimos avanzando poco a poco hasta que se hizo de día, cruzamos a nado desde una lengua de arena hasta la transición donde habíamos hecho noche anteriormente y decidimos no parar a dormir, pues con la luz del sol parece que el sueño se había disipado. La verdad le echamos muchos bemoles, porque pasamos una noche dura y parecía que había sueño, pero bueno, en un momento todo cambió. Los Suecos salieron 10 minutos antes que nosotros para el siguiente kayak, nosotros aunque no dormimos aprovechamos para comer bien, asearnos y aunque hubo dudas si dormir o no, arrrancamos tras ellos. Al llegar a la transición nos informan que vamos terceros, había algún canal en mitad de la sección que podía despistarte y ellos se habían despistado, pero ya en la transición llegan y salimos unos minutillos antes que ellos de la transición. La pelea estaba siendo de traca y tocaba enfrentarse a la sección más larga del raid. 120 kms. de btt. El calor era terrible, salíamos ya con una subida de 750 de desnivel positivo. Esa sección marcaba 2600, pero nos fuimos a cerca de 4000. Una locura. Eran todo pistas pero arriba, abajo, arriba abajo, subidas largas y 35 grados. Los suecos nos pasan ya al comenzar la sección, en bici van mejor que nosotros, vamos avanzando y nos da algo el sueño, le metemos un gel y parece que se pasa, pero en alguna bajada nos entraba la modorra, así que en una subida paramos 5 minutos en una cuneta. Después de esos 5 minutos parece que se va el sueño, así que seguimos avanzando. Nos pillan los sudafricanos que iban quintos, así que vamos quintos, los pasamos otra vez y llegamos un minuto antes que ellos a la transición. Salimos juntos a patear, después de haber comido algo rápido y haber hecho una rápida transición. Nos informan que los Swecos salieron 50 minutos antes que nosotros así que ya vamos pensando más en consolidar esa cuarta plaza y luchar con los sudafricanos. Vemos que en la primera subida ya se quedan, así que decidimos correr. Vamos muy bien de fuerzas, empezamos a correr en las bajadas y llanos que parecía aquello el primer día. Sabemos que a ese ritmos vamos a abrir hueco. A las 3 horas de pateo miramos para atrás que se veían un par de kilómetros y no vemos luces ni nada, o sea, que hemos abierto hueco. Pero de repente como si una nube callera sobre nosotros todo se vuelve negro, entra el sueño y empieza el zombie dance. Eran ya 50 horas sin dormir, y claro… sabíamos que eso podía pasar, la desconexión fue total y hablamos para ver que hacemos, si parar a dormir o tirar hasta la transición. Decidimos seguir e intentar parar allí a dormir un poco los que están más sobados y los que no, montar bicis y no perder tiempo en la transición. La verdad es que fueron momentos de angustia, intenar avanzar, intentar conservar el puesto y que los compañeros no se vayan por un precipicio mientras avanzas. De repente, unas luces…. Eran los suecos. Los habíamos pillado y encima estaban perdidos. Se pegaron a nosotros para poder llegar a la transición. Parábamos, paraban, avanzábamos, avanzaban. No sabíamos si parar y dejarlos hacer a ver si se perdían de todo o seguir avanzando. Decidimos seguir avanzando, pues los quintos no podían estar muy lejos… Llegamos a la transición y mientras unos montamos las bicis y preparábamos todo para salir los otros dormían media horita. Ya no quedaba nada!! una bici de nada y un kayak corto. Al pasar la media hora, vimos que el sueño tomado no había sido suficiente, la perola se iba de mala manera y había que seguir avanzando… en bici!! Llegamos como pudimos a la transición, la verdad. Los sudafricanos estaban llegando cuando salimos, así que sabíamos que al menos 20 -25 minutos les quedaban para salir. Hicimos la transición al kayak todo lo rápido que pudimos y nadie había llegado, así que o pasaba algo o entrábamos cuartos. Salimos al agua y la cosa no iba bien. El sueño pegaba duro y casi nos íbamos al agua, pero entre la conversación, los delirios, los ánimos y demás, seguimos avanzando hasta que Oh! llegamos a un punto que se acababa el río y había una carretera. Identificamos donde estábamos y nos habíamos pasado el canal de entrada a la ensenada…. Así que viendo el panorama que cada vez estaba peor, decidimos parar allí, pues la entrada a la ensenada estaba con oleaje y tal como estábamos era un suicidio echarse a la rompiente… Fue una hora muy larga, de muchas dudas y de buscar soluciones. Pensamos en todo, pero al final parece que la cosa mejoró y nos pusimos en marcha de nuevo. Todo mejoró con una hora de sueño y avanzamos entre las olas hasta la meta como pudimos… El resto de la historia ya la sabéis todos. Mantuvimos el cuarto puesto, después del ajuste de la clasificación y de los equipos que no hicieron cuerdas y partes del barranco.
Después de este tremendo tocho solo me queda decir y sacar las siguientes conclusiones.
Expedition Africa es la mejor carrera que he hecho en mi vida. El evento de aventura más grande, mejor montado y con mejor trato al corredor que he estado. Quiero repetir sin duda. El trato recibido por Heidi Muller y Stephan Muller ha sido de evento top. Ahora entiendo porque había 53 equipos inscritos. Su preocupación por que estuviéramos bien y por montar una carrera con una logística de transiciones y transportes que me parece dificilísima para una organización… Ha sido un trabajo tremendo. Mi más sincera enhorabuena porque de todas las carreras donde he estado, y han sido unas cuantas esta ha sido la mejor. Los ríos, playas, zonas de interior, estuarios, barranco, por donde hemos pasado quedarán ahí en nuestro recuerdo para siempre. Que aventura!! y que desafío mental constante!!
Otra conclusión es que el trabajo en equipo lo puede todo. Agradecer a mis compañeros por estar ahí en los malos momentos. Si alguna característica tiene este equipo a destacar es la orientación y el trabajo en equipo.
Sabrina, la nueva componente… Espero que siga ahí por muchas carreras. Ha sido una gran experiencia correr con ella. Creo que también ella ha quedado contenta, así que espero que nos queden más aventuras juntos :).
De Felipe que voy a decir. Es difícil encontrar a un tío con esta templanza, que sepa leer como él las carreras y que tenga ese nivel de orientación. Es el pilar básico de este equipo. Tiene nivel para correr con quien sea.
Marcos, su nivel físico ha mejorado de manera increíble, ha estado superlativo en esta carrera. Se ha convertido en un gran corredor, que tiene un tremendo futuro.
Y poco más que decir, que este equipo cada vez mejora un poquito más y que intentaremos seguir mejorando, aunque yo ya soy algo más mayor y me quedan menos carreras y menos margen de mejora. Repetir el puesto no será fácil, pero creo que potencial puede haber, aunque no es una cosa que me quite el sueño. Lo importante, es siempre darlo todo y disfrutar de estas tremendas experiencias, sufrir como un perro y al mismo tiempo ser capaz de disfrutar de la carrera, los paisajes, la compañía… Que aventura!!
Por último, solo agradecer de nuevo y nunca me cansaré de hacerlo a David Cardama y Carlos de Fridama todo su apoyo. Muchas suerte de contar con este patrocinador y amigos. Dar las gracias a Victor de Galiorient por ayudarnos siempre todo lo que puede. Gracias a Robert Tomé por su ayuda y la de la marca 226ers, que nos ha ayudado a llegar a la meta, con unos productos que son top top top. Agradecer a nuestro querido club Gallaecia por apoyarnos en esta aventura y a todos los compañeros que nos apoyaron y siguieron. En carrera y al acabar nos sentimos muy queridos y orgullosos, cuando la organización nos dijo que fuimos el equipo más seguido de todos. Esto anima a volver a por otra carrera. Y ya corto y cierro esta pequeña crónica, jajajajajajaja. Podría contar mil cosas más, pero el que quiera prefiero hacerlo con unas rondas de cerveza que es más divertido que leerme aquí. Unha aperta a todos y nos vemos en la siguiente!!

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